Un volumen rotundo diseñado para estructurar el espacio del baño
kubik
La piedra como origen
Kubik no pretende ser un accesorio; es un elemento constructivo.
Hemos tomado la forma más básica de la arquitectura y la hemos trasladado al baño para crear una pieza de una contundencia única.
Es una propuesta que busca el rigor formal: donde otros diseños suavizan sus bordes, Kubik los mantiene firmes, reivindicando la solidez de la piedra natural como elemento capaz de organizar cualquier estancia.
La funcionalidad de Kubik radica en su capacidad para medir el espacio.
Al trabajar con dimensiones compactas y precisas, logramos que la pieza se adapte al entorno sin invadirlo, aprovechando cada centímetro con una lógica matemática.
Es el diseño pensado para quien entiende que, en un proyecto bien resuelto, la contención del volumen es una virtud. Aquí, la forma es el soporte de la utilidad.
La elección técnica
El lavabo Kubik no compite con el resto de elementos; se convierte en su base.
Es una pieza que aporta carácter mediante la sobriedad, siendo la respuesta ideal para quienes buscan una solución que no se dispersa, que va directa al propósito y que se instala con la contundencia de un elemento arquitectónico.